sábado 5 de julio de 2008 Amigo muy bueno Enrique González Tuñón: "Los esfuerzos para esconderse a un premio municipal por parte de su hermano Raúl y de Olivari ya se han corondo; hasta esta mañana no había seguridad de tener por fenecida la persecución premio en mano que los jurados mantenían contra nuestros salvos amigos; el fallo fue confirmado de noche por el vigilante que hace esquina con el Jurado y en segunda instancia por el almacenero. El agente como el comerciate no habían conseguido lo que yo obtuve con trabajos anticipados y buenas influencias: no ser nombrado jurado pero se han aligerado tarea con una pronta confirmación, aduciendo que lo que hizo buen dormir en primera instancia siga haciendo sueño en todas las instancias. Pero el éxito que celebramos tiene secreta historia. Yo había movido y molestado influencias para evitarme la designación. Y a riesgo de gastarlas y cansar a mis amigos de nuevo solicité su intercesión para obtener que Olivari, González Tuñón, etc...
“El fin de la filosofía, como la religión y el arte, no es alejarse de lo público, de 'lo vulgar' hacia la zona de lo intelectual, lo exquisito, sino buscar en lo común, en lo compartido, en 'lo profano' el sentido de lo cotidiano.” Rodolfo Kusch.