En respuesta a Ana María - Tema 1
De: Martha AliciaVer contacto
Para: liedu@nalejandria.com
Todo lo que decís es cierto. Si bien sé que no se pueden ignorar las incumbencias, también reconozco que los maestros reconvertidos o no, se sacrifican en las aulas.
Y cuando digo "se sacrifican" no exagero. Me ha tocado estar en escuelas muy marginales, con comedor y una matrícula excesiva de alumnos, donde los maestros y directivos hacíamos milagros para llevar adelante esa "nave"...: educar, contener, alimentar, entretener con juegos que paralelamente ayudaban a incorporar reglas sociales básicas, respetarse mutuamente, no agredirse, escuchar al compañero que habla, etcétera. Y todo eso lo hacen los docentes, que a su vez, deben trabajar en dos escuelas, enviar a sus propios hijos a educarse, prestarles atención, y al mismo tiempo capacitarse en su materia y en cultura general... Es casi como una trampa que excede las posibilidades de cualquier ser humano...
Me parece que no es tomando las cosas como algo personal que vamos a luchar por un cambio,...
La capacitación es necesaria tanto para los profesores como para los maestros en sus especialidades y niveles, en metodologías, en pedagogía, en psicología,...
Creo que la crítica tiene que elevarse hacia los niveles ejecutivos, de decisión. No creo que sea conveniente terminar enfrentándonos. elevar las críticas y fundamentarlas con argumentos sólidos, esos que no pueden ser refutados. Para ello tenemos que prepararnos, comunicarnos, intercambiar ideas, realizar tareas de conjunto,... La agresión verbal no nos puede identificar ni ayudar en nuestros objetivos: mejorar la calidad de la educación.
Sé que no es fácil.
De: Martha Alicia
Para: liedu@nalejandria.com
Todo lo que decís es cierto. Si bien sé que no se pueden ignorar las incumbencias, también reconozco que los maestros reconvertidos o no, se sacrifican en las aulas.
Y cuando digo "se sacrifican" no exagero. Me ha tocado estar en escuelas muy marginales, con comedor y una matrícula excesiva de alumnos, donde los maestros y directivos hacíamos milagros para llevar adelante esa "nave"...: educar, contener, alimentar, entretener con juegos que paralelamente ayudaban a incorporar reglas sociales básicas, respetarse mutuamente, no agredirse, escuchar al compañero que habla, etcétera. Y todo eso lo hacen los docentes, que a su vez, deben trabajar en dos escuelas, enviar a sus propios hijos a educarse, prestarles atención, y al mismo tiempo capacitarse en su materia y en cultura general... Es casi como una trampa que excede las posibilidades de cualquier ser humano...
Me parece que no es tomando las cosas como algo personal que vamos a luchar por un cambio,...
La capacitación es necesaria tanto para los profesores como para los maestros en sus especialidades y niveles, en metodologías, en pedagogía, en psicología,...
Creo que la crítica tiene que elevarse hacia los niveles ejecutivos, de decisión. No creo que sea conveniente terminar enfrentándonos. elevar las críticas y fundamentarlas con argumentos sólidos, esos que no pueden ser refutados. Para ello tenemos que prepararnos, comunicarnos, intercambiar ideas, realizar tareas de conjunto,... La agresión verbal no nos puede identificar ni ayudar en nuestros objetivos: mejorar la calidad de la educación.
Sé que no es fácil.
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