viernes, 14 de julio, 2006 9:00:32
De: Martha AliciaVer contacto
Para: liedu@nalejandria.com
Adhiero total y plenamente al texto de Hugo. Sé que más de una vez he tenido que compartir con mis colegas docentes conversaciones en las que manifestaba que más allá de las virtudes defectos o carencias de una ley, lo que importaba era que se conociera a fondo y se la respetara, aunque sin dejar de concientizar sobre sus errores o carencias.
No es una posición oficialista sino que nace de saberse ciudadano como lo aprendí en con la Ley 1420. pero es obvio que nos hemos convertido en personas muy contradictorias. Solicitamos arbitrajes y cuando estos, los arbitrajes, no nos favorecen, estamos prontos a desobedecerlos.
Estoy convencida que no podemos hacer tabla rasa con la historia de la educación en nuestro país. Como decía Heidegger -y muchos otros menos conocidos que él : Nada nuevo hay bajo el sol.
Las leyes, como toda obra humana son perfectibles. De lo contrario no podríamos contar con una tradición educativa que fue tan exitosa en una época. Los tiempos cambian, y los usos y costumbres también, aparecen nuevas tecnologías, nuevas teorías del conocimiento y el aprendizaje. Todo eso debe servir para sumar y perfeccionar nuestras obras, y no tirar el agua de la bañera con el nene adentro.
Por favor, si lo leen y no están de acuerdo no me envíen imágenes groseras porque eso me da la pauta de una mentalidad que no se corresponde con la edad cronológica.
Hugo, esto último lo podés borrar porque se refiere a algo un poco molesto que recibí en mi correo personal tomado de la lista. Por supuesto que por eso no dejaré de escribir cuando considero que puedo aportar algo.
De: Martha Alicia
Para: liedu@nalejandria.com
Adhiero total y plenamente al texto de Hugo. Sé que más de una vez he tenido que compartir con mis colegas docentes conversaciones en las que manifestaba que más allá de las virtudes defectos o carencias de una ley, lo que importaba era que se conociera a fondo y se la respetara, aunque sin dejar de concientizar sobre sus errores o carencias.
No es una posición oficialista sino que nace de saberse ciudadano como lo aprendí en con la Ley 1420. pero es obvio que nos hemos convertido en personas muy contradictorias. Solicitamos arbitrajes y cuando estos, los arbitrajes, no nos favorecen, estamos prontos a desobedecerlos.
Estoy convencida que no podemos hacer tabla rasa con la historia de la educación en nuestro país. Como decía Heidegger -y muchos otros menos conocidos que él : Nada nuevo hay bajo el sol.
Las leyes, como toda obra humana son perfectibles. De lo contrario no podríamos contar con una tradición educativa que fue tan exitosa en una época. Los tiempos cambian, y los usos y costumbres también, aparecen nuevas tecnologías, nuevas teorías del conocimiento y el aprendizaje. Todo eso debe servir para sumar y perfeccionar nuestras obras, y no tirar el agua de la bañera con el nene adentro.
Por favor, si lo leen y no están de acuerdo no me envíen imágenes groseras porque eso me da la pauta de una mentalidad que no se corresponde con la edad cronológica.
Hugo, esto último lo podés borrar porque se refiere a algo un poco molesto que recibí en mi correo personal tomado de la lista. Por supuesto que por eso no dejaré de escribir cuando considero que puedo aportar algo.
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