domingo, 16 de abril, 2006 8:05:14
De: Martha AliciaVer contacto
Para: liedu@nalejandria.com
Pido disculpas por el tema que voy a tocar: el rol del webmaster y el valor de este espacio de discusión. En este Digesto contamos con un webmaster en el cual se puede confiar, coincidamos o no con su posición acerca de los temas que se tratan. Me he tomado el trabajo de leer detenidamente las intervenciones de Hugo y debo reconocer la forma atinada, racional y bien argumentada en que lo hace.
En general, coincido parcial o totalmente con lo que escribe; otras veces no y así lo he manifestado. Pues bien, siempre salió mi comentario, y -aunque por esa paranoia que nos ha quedado a los argentinos después de determinados hechos históricos- llegué a pensar que se me había censurado, cuando lo manifesté para no quedarme en una duda corrosiva, él me escribió aclarándome el problema técnico.
Eso me tranquilizó y me impulsó a seguir participando como creo que se debe hacer: fundamentando lo que se piensa y se escribe, atendiendo las posiciones distintas y tratando de ver si presentan algún aspecto que a nosotros se nos hubiera escapado. Esto no quiere decir que todo vale, como es común en la postmodernidad. Existen posiciones con las cuales me sería imposible acordar, pero fuera de ellas, valoro los pensamientos ajenos por lo que me pueden aportar desde una óptica alternativa.
Agradezco que exista este espacio donde podemos manifestarnos y decir lo que pensamos y le agradezco a Hugo su excelente disposición al moderar, sin fanatismos ni posiciones absolutas.
De: Martha Alicia
Para: liedu@nalejandria.com
Pido disculpas por el tema que voy a tocar: el rol del webmaster y el valor de este espacio de discusión. En este Digesto contamos con un webmaster en el cual se puede confiar, coincidamos o no con su posición acerca de los temas que se tratan. Me he tomado el trabajo de leer detenidamente las intervenciones de Hugo y debo reconocer la forma atinada, racional y bien argumentada en que lo hace.
En general, coincido parcial o totalmente con lo que escribe; otras veces no y así lo he manifestado. Pues bien, siempre salió mi comentario, y -aunque por esa paranoia que nos ha quedado a los argentinos después de determinados hechos históricos- llegué a pensar que se me había censurado, cuando lo manifesté para no quedarme en una duda corrosiva, él me escribió aclarándome el problema técnico.
Eso me tranquilizó y me impulsó a seguir participando como creo que se debe hacer: fundamentando lo que se piensa y se escribe, atendiendo las posiciones distintas y tratando de ver si presentan algún aspecto que a nosotros se nos hubiera escapado. Esto no quiere decir que todo vale, como es común en la postmodernidad. Existen posiciones con las cuales me sería imposible acordar, pero fuera de ellas, valoro los pensamientos ajenos por lo que me pueden aportar desde una óptica alternativa.
Agradezco que exista este espacio donde podemos manifestarnos y decir lo que pensamos y le agradezco a Hugo su excelente disposición al moderar, sin fanatismos ni posiciones absolutas.
Comentarios